jueves, 6 de mayo de 2010

La Dama del Mar



La Dama del Mar fue escrita en Munich en 1888. El primer boceto existente data del 5 de junio de 1888, pero como siempre Ibsen llevaba pensando sobre el tema durante algún tiempo. Una de ellas habla de un noruego de origen finlandés que con sus ojos mágicos e irresistibles sedujo a la mujer de un párroco y se la llevó lejos de su marido y su hogar. La otra cuenta sobre un marinero que llevaba fuera de casa tanto tiempo que se le creía muerto, hasta que un día apareció de repente y se encontró a su mujer casada con otro hombre.

En 1886 Ibsen había escrito La Casa de Rosmer. El verano siguiente a su publicación él se encontraba en el norte de Jutlandia, en Dinamarca, donde pasó seis semanas desde mediados de julio hasta finales de agosto de 1887 en Sæby en la costa este de la península. Fue allí donde recogió material y encontró inspiración para La Dama del Mar, y - no en menor medida – disfrutó de su estancia junto al mar abierto.

Se pretendía que el mar fuese el motivo central de la obra justo desde el principio. En sus primeras notas a la obra, que datan del 5 de junio de 1888, Ibsen escribe:

"La atracción del mar. El anhelo del mar. La afinidad de la gente al mar. Atados al mar. Dependientes del mar. Acto compulsivo por volver a él. Una especie de pez que forma un prototipo en el desarrollo de las especies. ¿Todavía quedan rudimentos para esto en la especie humana? ¿En la mente de algunos individuos?.
Las imágenes del desorden de la vida en el mar y de «lo que está eternamente perdido».
El mar tiene poder sobre los estados de ánimo, tiene su propia fuerza de voluntad. El mar puede hipnotizar. La naturaleza puede en general. El gran secreto es la dependencia de la voluntad humana de «lo que carece de fuerza de voluntad».
Ella procede del mar, donde está la casa de su padre. Creció allí, junto al mar abierto y libre. En secreto se prometió en matrimonio a un joven irresponsable, un cadete de la marina expulsado, que pasó el invierno en tierra, en un puerto lejano, por culpa de un naufragio. Tuvo que romper la relación siguiendo los deseos de su padre.

Creado por carlos.rouen.menard para http://www.geomundos.com/cultura/ceremonia_sin_telon/la-dama-del-mar_doc_12786.html

miércoles, 5 de mayo de 2010

Decadencias Fernando Vallejo y El Apocalipsis




(...) Este mundo es una mierda y va de mal en peor, porque los políticos son zafios y la hez de la clase, porque los pobres son tontos y se dejan manejar, porque todo es rapiña, trepadurismo y violencia, y porque la superpoblación (vuelve a Malthus) es el gran enemigo del orbe, de la civilización y de la Tierra misma. Todo es desastre y más desastre y por eso lo que más odia Vallejo (aparte de la Iglesia católica contra la que escribió un libro muy duro, “La puta de Babilonia”) es a una mujer embarazada, que no le produce ternura ninguna, sino horror. Bien –dirán- y qué se salva de tan agónico y sucio y maniobrado apocalipsis: sólo los benditos animales (hay un lado dulcemente franciscano en Vallejo) y la hermosura de los varones jóvenes, flores de adolescencia crecida, que pocos años, muy pocos años (mientras no muden o los mude el tiempo) serán el mejor, el casi único ornato de la vida. (...)


DECADENCIAS
FERNANDO VALLEJO Y EL APOCALIPSIS por LUIS ANTONIO DE VILLENA

martes, 4 de mayo de 2010

"Los raros"



“contra los engaños sociales; contra los contrarios del ideal; contra los fariseos de la cosa pública, cuyo principal representante será siempre Pilatos; contra los jueces de la falsa justicia, los sacerdotes de los falsos sacerdocios; contra el capital cuyas monedas, si se rompiesen, como la hostia del cuento, derramarían sangre humana; contra los errores del Estado; contra las ligas arraigadas desde siglos de ignominia para mal del hombre y aún en daño de la misma naturaleza; contra la imbécil canalla apedreadora de profetas y adoradora de abominables becerros; contra lo que ha deformado y empequeñecido el cerebro de la mujer logrando convertirla, en el transcurso de un inmemorial tiempo de oprobio, en ser inferior y pasivo; contra las mordazas y grillos de los sexos; contra el comercio infame, la política fangosa y el pensamiento prostituido…”.

Rubén Darío

lunes, 3 de mayo de 2010

Id, pues, vagabundos, sin tregua


Wassily Kandinsky (1866-1944)

" Id, pues, vagabundos, sin tregua,
errad, funestos y malditos
a lo largo de los abismos y las playas
bajo el ojo cerrado de los paraísos.
(...)
Y nosotros que la derrota nos ha hecho, ay, sobrevivir,
los pies magullados, los ojos turbios, la cabeza pesada,
sangrantes, flojos, deshonrados, cansados,
vamos, penosamente ahogando un lamento sordo. "


Paul Verlaine

domingo, 2 de mayo de 2010

Hiperión




" A ser uno con todo lo viviente, volver en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza. A menudo alcanzo esa cumbre...pero un momento de reflexión basta para despeñarme de ella. Medito, y me encuentro como estaba antes, solo, con todos los dolores propios de la condición mortal, y el asilo de mi corazón, el mundo enteramente uno, desaparece; la naturaleza se cruza de brazos, y yo me encuentro ante ella como ante un extraño, y no la comprendo. Ojala no hubiera ido nunca a vuestras escuelas, pues en ellas es donde me volví tan razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea; ahora estoy aislado entre la hermosura del mundo, he sido así expulsado del jardín de la naturaleza, donde crecía y florecía, y me agosto al sol del mediodía. Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona. "

Friedrich Hölderlin

sábado, 1 de mayo de 2010

That joke isn't funny anymore




Park the car at the side of the road
You should know
Time's tide will smother you
And I will too
When you laugh about people who feel so
Very lonely
Their only desire is to die
Well, I'm afraid
It doesn't make me smile
I wish I could laugh (...)


Aparca a un lado de la carretera
deberías saber
que el paso del tiempo te ahogará
y yo también
cuando te ríes de la gente
que se siente tan sola
cuyo único deseo es morir
bueno me temo
que no me hace sonreír
ojalá pudiera reír (...)



Dylan Thomas y las dos mujeres de su vida



A otros que a ti

Amigo, enemigo te grito.
Tú con la mala moneda en tu bolso,
tú, mi amigo, con aire triunfador
que palmeabas la mentira en mí, cuando atrevido mirabas
dentro de mi más tímido secreto,
tentado con guiñadas brevísimas del ojo
hasta que el diente dulce de mi amor mordiera en seco,
limado al fin y tambaleando succioné,
a quien ahora ruego que se detenga como un ladrón
en la memoria labrada por espejos,
con un acto sonriente sin olvido posible,
rapidez de la mano en el guante de seda
y bajo tu martillo todo mi corazón,
fuiste una vez aquella criatura tan alegre, tan franca
íntimo amigo que nada me pedía
que no creí jamás defraudar ni creer
mientras desplazabas una verdad en el aire.
que aún cuando los amé por sus defectos
tanto como por sus virtudes
mis amigos fueron enemigos con zancos
que hundían sus cabezas en una nube artera.

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell