viernes, 3 de junio de 2011

American Splendor (2003)



Harvey es un empleado de un hospital local de Cleveland. Su única escapatoria de la monotonía diaria son las discusiones con sus compañeros de trabajo que abarcan temas tan dispares como la música, el declive de la cultura americana, los nuevos sabores de caramelos o la vida en sí misma. Casualmente conoce a Robert Crumb, un diseñador de postales amante de la música. Cuando algunos años después, Crumb se hace famoso gracias a sus cómics underground, la idea de que el cómic puede ser también una expresión artística para adultos lleva a Harvey a escribir su propia tira cómica. Así surge "American Splendor", un retrato irónico del estilo de vida de la clase obrera americana con todas sus imperfecciones. Publicado por primera vez en 1976, el cómic de American Splendor convirtió a Harvey en un autor de culto durante los años 80. (FILMAFFINITY)

"He aquí no ya un cómic cinematográfico espléndido, sino una de las propuestas más rompedoras, más autorreflexivas y más inteligentes que nos haya llegado del cine independiente americano en los últimos años." (M. Torreiro: Diario El País)

miércoles, 1 de junio de 2011

Jimmy Jazz



“Devolved a la gente al centro del ring, pensad en eso: sin el pueblo no sois nadie”.

Joe strummer


martes, 31 de mayo de 2011

El rostro de un candidato político en una valla publicitaria



Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio

No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado

7 pares de zapatos

un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética

seguro que le eligen.



Charles Bukowski


http://www.pagaelpato.com/standby/bukowskicastellano.htm

lunes, 30 de mayo de 2011

Restless Farewell



(...) Oh a false clock tries to tick out my time
To disgrace, distract, and bother me.
And the dirt of gossip
blows into my face,
And the dust of rumors covers me.
But if the arrow is straight
And the point is slick,
It can pierce through dust
no matter how thick.
So I'll make my stand
And remain as I am
And bid farewell and not give a damn.


(...) Oh, un falso reloj trata de marcarme el tiempo
para desgraciarme, distraerme y aburrirme
y la porquería de los chismes
me salpica la cara
y me cubre el polvo de los rumores
pero si la flecha es certera
y el fin acertado
puede atravesar el polvo
no importa su espesor
así que me mantendré en mis trece
y seguiré siendo como soy
y diré adiós y me importará un bledo.



Bob Dylan

Rimbaud


(...) “El hombre está maleado, dijo Rimbaud, y advirtió que “hay que cambiar la vida”. Y se derramó en vómito sobre las mesas donde “arreglaban” el mundo (entre vino y sonrisas complacientes) los literatos de salón. Porque Rimbaud era definida e irremediablemente un poeta de calle, de los miserables, de los que atraviesan el fuego interior. Y desde las catacumbas de la existencia sienten el insoportable dolor de los otros. (...)

(...) Y Rimbaud sabía que la sensibilidad estaba a prueba. Te la quebramos o te la estupidizamos; he ahí el dilema. Y el poeta renunció a una y a otra opción convirtiéndose en literatura. Si el sistema de deshumanización nos impone dureza (el todos contra todos), nuestra respuesta (desde la sensibilidad) ha de ser fuerte y estratégica. No hay contrasentido en belleza y resistencia. Por ello Rimbaud implosionó la palabra y resurgió de sus cenizas. Esa desde siempre fue su inquietud: ser él, en conciencia y cuerpo, poesía en movimiento, libre pero tangible, hecha persona.

Hoy la realidad (que nos impone el sistema de consumo) es mucho más dura que ayer. La vida la regula un ultracorservadurismo internacional disfrazado de democracia. El fascismo se ha puesto traje de “señor correcto y legal”. Y gobierna el mundo. Es un instante para que los inconformes nos implosionemos, como Rimbaud, resurjamos de las cenizas convertidos en materia poética y entremos a las ciudades dispuestos a defender la vida.


Edgar Borges, revista destiempos.com

sábado, 28 de mayo de 2011

Nowhere boy



Fragmento entrevista a Sam Taylor-Wood

(...)
-¿Por qué eligió a Aaron?
-Necesitaba a un actor joven que pudiera tener la sensualidad y el peligro que el joven Lennon emanaba sin saberlo. Aaron trajo esa fragilidad de niño abandonado y la dureza del adolescente hecho a sí mismo en una de las peores circunstancias que se puede vivir.
-¿Es una historia más sobre la pérdida de la inocencia?
-Sí y no. Es la típica historia de crecimiento y pérdida de la inocencia, sí, pero si no lo hubiera concebido así no habría podido contar el proceso en el que John Lennon se forja como un poeta contemporáneo. (...)


Basada en el libro de la hermana de John Lennon, Imagine this.

Defensa de la alegría




Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


Mario Benedetti